7 de enero de 2011

Crónicas de un desalojo anunciado

LAS PAILAS: UN SITIO ARQUEOLÓGICO (Y SAGRADO) EN PELIGRO

Los desalojos en Las Pailas, La Aguada, las Yungas, la Quebrada del Toro, y otras zonas-regiones de pueblos indígenas del norte del país, no son nada nuevos, vienen sucediendo desde hace 500 años, y se siguen sucediendo en estos días. Las Pailas será explotada para el turismo de fin de semana europeo-yanqui; para la explotación minera y para la explotación arqueológica y etnoturística.

Por Xuan Pablo González (desde Cachi, Salta)


Las Pailas

Las Pailas es uno de los sitios arqueológicos más grandes (500 hectáreas) y hermosos de los alrededores de Cachi. Allí hay cardones inmensos, petroglifos, pirkas, antiguos sistemas de regadíos, y también pasa por allí el Inkañan o antiguo Camino Inka, que lo comunicaba con otras regiones del Tawanatinsuyu (o Inkario), mal llamado Imperio Inka, ya que no era un imperio, sino que fue una confederación que “no creó armas, no organizó ejércitos contra otros pueblos ni policías contra sus habitantes. Matar no fue oficio. No había soldados, todos desde el Inca, eran agricultores” (Ramiro Reynaga Wankar): “El Tawantinsuyu, el Inkanato, era un sistema social colectivista de propiedad socialista… una sociedad de trabajo y amor” (Fausto Reinaga).

El Tawantinsuyu era un estado “pluricultural” (Hugo Blanco), al que hoy (salvando las distancias históricas) en parte se intenta asemejar el gobierno vecino de Bolivia, por ejemplo.

Las tierras de Las Pailas son fértiles, bañadas por un río de aguas puras, los paisajes son bellísimos, y además la región es muy rica en yacimientos mineros.


Negocios

Según cuentan los vecinos de Cachi: “el gobierno de Romero ha hecho negocio”, vendiendo “el territorio ancestral de la Nación Diaguita en la Comunidad de las Pailas” a un tal Carlos Alberto Robles, que dice que “las familias diaguitas usurparon sus tierras” (Gabriel Sánchez). Robles, a la vez, dicen que ya les vendió las tierras a gringos (europeos y norteamericanos) ricos, para que hagan allí sus grandes quintas de fin de semana.

Pero como recuerdan los vecinos, esas son “tierras de los ancestros”.

“Romero es un desgraciado”, dicen los salteños, que también dicen que Juan Carlos Romero, el ex gobernador salteño, y ex aliado de Menem, es el dueño de la provincia, manejándola como un feudo.

Entonces Las Pailas será explotada para el turismo de fin de semana europeo-yanqui; para la explotación minera (hay yacimientos de tantalita y bentonita, que en los años 30 del siglo XX, fueron usados, entre otras cosas, para hacer transistores para submarinos de la segunda guerra mundial); y para la explotación arqueológica y etnoturística: arriba en la montaña del Pilar de Las Pailas, hay por ejemplo un petroglifo-khipu que dicen es único en el continente americano: allí hacían sus observaciones astronómicas-agrónomas, además de rituales, ceremonias, sanaciones (la montaña también es rica en cuarzo y otros minerales utilizados en la medicina chamánica), arte, etc.

En los Valles Calchaquíes hay más de 3.500 sitios arqueológicos, y la gran mayoría están abandonados, sin protección ni seguridad, y desde hace décadas padecen los saqueos de museos y coleccionistas privados europeos y yanquis.


Polimilitarización

En el departamento de Cachi (que incluye a Las Pailas), hay 4.000 habitantes, y en cinco años pasaron de tener 4 policías a tener más de 50. Recientemente desfilaron en el pueblo 300 pibes de primaria, vestidos de policías y gendarmes. Es parte de la policía infantil de la provincia, de un plan de polimilitarización de la región.


Desalojos

Los desalojos en Las Pailas, La Aguada, las Yungas, la Quebrada del Toro, y otras zonas-regiones de pueblos indígenas del norte del país, no son nada nuevos, vienen sucediendo desde hace 500 años, y se siguen sucediendo en estos días.

En el desalojo de Las Pailas, dicen los vecinos, hubo “más de 60 policías”, de Cachi, Payogasta, La Poma, y Cafayate.

“Cada media hora han volteado una casa”, cuenta un cacheño, entre ellas la de “una señora de 70 años, nacida ahí”.

También cuentan los vecinos que “uno se ha puesto firme, se ha atrincherado con un rifle, diciendo: al que me voltee la casa le pego un tiro”. Fue uno de los que así salvó que sus tierras fueran arrasadas, sus viviendas y sembradíos destruidos, y sus animales dispersados, como les sucedió a las otras familias diaguitas.

Cuentan otros vecinos que a principios del año un dirigente indígena de Cafayate fue asesinado por la policía local. También un campesino originario de Las Pailas fue asesinado dentro de la comisaría, no hace mucho tiempo.


Corte de ruta

“Se ha puesto firme la gente”, dice un joven cacheño, contento: el pueblo se organizó asambleariamente y se puso de pie, por primera vez en su historia, y decidió hacer un corte de ruta, en solidaridad con la comunidad de Las Pailas, y cortaron el puente que entra a Cachi y trae turistas y billetes. La intendenta se acercó, bajo el sol y el calor, a sobornar a los vecinos con botellas de gaseosas, en vano.

La policía se acercó a amenazar y reprimir, pero la gente unida resistió.

Mientras tanto, según me cuenta otro cacheño, los caciques de Las Pailas, eran “verseados” o engañados por las autoridades provinciales, para que levanten el corte.


Censura

Hay censura en los medios locales: desde las dos radios de Cachi, a los diarios más vendidos de la provincia (que también pertenecen a Romero).

El desalojo y el corte de ruta estuvieron casi totalmente ausentes en la mayoría de los medios de la provincia, ni que decir del país.


¿Cómo sigue la cosa?

Nadie sabe bien. La jueza que ordenó el desalojo, dicen los vecinos que no es salteña y que nadie la conoce, y los testigos dicen que son falsos. Hay posibilidades de que la jueza de vuelta atrás su medida.

Por otra parte “el derecho de propiedad es preexistente”, para los diaguitas, y está amparado por la ley, por lo que “los damnificados podrían recuperar sus tierras” e “iniciar demandas judiciales contra los particulares y los funcionarios intervinientes, incluida la Provincia, por los daños y perjuicios sufridos” (Gabriel Sánchez).


Bibliografía y fuentes:
• Voces de los vecinos de Cachi
• La conquista del desierto II, Gabriel Sánchez, Semanario Cuarto Poder
• La revolución india, Fausto Reinaga
• Tawa-Inti-Suyu, Ramiro Reynaga Burgoa Wankar
• Nosotros los indios, Hugo Blanco
• Suenhos Tupamaros, Xuan González


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1 comentario:

lappel dijo...

me entró ganas de estar allá, juntando fuerzas, , , y, siento estoy.